Hay una manera boba de entender la no-dualidad, extrema y muy ”moderna”, que consiste en marear a las personas diciéndoles simplemente que no existen y que tampoco hay absolutamente nada que comprender. Es evidente que todo ese clan de “neo-sabios” que nos venden esto y que están tan “encantados de conocerse”, es incapaz de mayores profundidades, pero lo sospechoso es la cantidad de energía, cursos y libros que necesitan para transmitirnos tamaña sandez.
Hay una manera boba de entender la no-dualidad, extrema y muy ”moderna”, que consiste en marear a las personas diciéndoles simplemente que no existen y que tampoco hay absolutamente nada que comprender. Es evidente que todo ese clan de “neo-sabios” que nos venden esto y que están tan “encantados de conocerse”, es incapaz de mayores profundidades, pero lo sospechoso es la cantidad de energía, cursos y libros que necesitan para transmitirnos tamaña sandez.
Abandona el escenario un momento, deja de identificarte con lo que no eres, sé más espectador que actor, desplaza tu centro de gravedad hacia la pura consciencia, mira las experiencias, sensaciones y emociones que se presentan tan solo como sucesos psicológicos o físicos y conocerás quién es el autor de todo esto.
En la vida ordinaria hay, aparentemente, una pluralidad de "yoes" que transitan sucesivamente un tiempo breve por un mundo prácticamente eterno, pero esto no debería jamás ser considerado como la Realidad. Desde esta comprensión de lo que somos, sabemos que este mundo nació con nosotros y morirá con nosotros, pero también que esta vida y muerte son tan solo un destello de nuestra Vida.
Aunque esté basado en experiencias comunes a todos y en una intuición también universal, este mensaje va aparentemente a contrapelo de nuestro conocimiento y percepción de las cosas cuando aún no se ha discriminado en la visión superficial de estas. No es de extrañar, por lo tanto, que habitualmente no suela bastar con leer o escuchar el simple enunciado de estas verdades. Seguramente hay que escuchar estas cosas repetidas veces y reflexionar sobre ellas, pero también hay que saber hacer preguntas en su momento y sobre todo hay que saber en lo posible, responderlas. Cualquier otra cosa que no sea esto, nos puede llevar al éxtasis, a la duda, a la autosugestión o a la adoración del portador del mensaje, pero en cualquier caso, no nos acercara ni un milímetro a la verdadera comprensión.
ADVERTENCIA
Aunque no es nuevo y siempre ha ocurrido así, quiero advertir sobre algo que tiene una relación directa con la comprensión de nuestra verdadera naturaleza y el desarrollo de la convicción en esta suprema realidad.
Me refiero a la permanente y creciente tomadura de pelo de los autoproclamados maestros “realizados” o neo-gurus iluminados …o de los inmensos yogis herederos de prácticas insuperables y ancestrales…o de eficaces psicólogos y psicoterapeutas (ahora convenientemente no-duales) que nos "explican" estas verdades sin la cáscara espiritual y trascendente( hoy tan incómoda) y hacen que todo sea perfectamente “útil” y "saludable"…o profesores y maestros semi-zen también convenientemente reconvertidos a los tiempos que corren, pero cuidando mucho, eso que no falte, la estética adecuada…o incluso todo tipo de entrenadores y enseñantes “cualificados” (es decir, que ya han completado algunos de los seminarios y talleres que pretenden vendernos) y que “científicamente” ( y, por supuesto, sin pudor alguno) extienden su campo de acción a terrenos espirituales de los que ignoran prácticamente todo…etc.etc.
Todos tienen una cosa en común: La pretensión de que hay que contar con ellos, unirse al grupo y pagarles durante el tiempo necesario (es decir, hasta que nos llegue la lucidez del desengaño o nos hayamos integrado definitivamente en sus negocios).
Por supuesto para que todo esto marche, son necesarios muchos centros, cursos, retiros, páginas web, etc. que solo están aquí, faltaría más, de manera plenamente "altruísta, para el bien de toda la humanidad, en esta época tan obscura"…
Ya sé que actualmente la vida está muy difícil pero... lo siento, para esta esencial intuición de lo que somos, es suficiente hablar, resolver dudas, investigar un poco y mirar con amor en la dirección correcta.
No nos hacen falta tantos “profesionales”. Nunca fueron necesarios, excepto quizás (como pasó en otras épocas y continúa hoy sucediendo) para hacernos llegar a un punto de hastío y desengaño tal, que nos lleva a regresar voluntariamente a la pobreza de nosotros mismos. Solo en este momento estaremos abiertos a la verdadera comprensión.
En el origen de todo este mercado de ignorancia, está el engaño de buscar un “estado” superior o una “experiencia” liberadora, y, por supuesto, la creencia de que alguien tuvo o tiene ese estado que nosotros aparentemente no tenemos todavía, pero necesitamos...Hay todavía una falta de coraje y de confianza en la vida, por parte del que busca y una ignorancia inocente o no tan inocente, por parte del que pretende hacerse inprescindible.
Resulta paradójico que esta enseñanza no-dual, que desde tiempos inmemoriales y a través de diversos mensajes, ha conducido a tantos hombres a constatar la joya insondable de sus propias vidas (sean estas como sean) y así les ha dado libertad sobre maestros, escuelas y grupos de cualquier tipo... haya también derivado en tantas sectas y caraduras de diverso pelaje (en la actualidad, un pelaje adecuadamente contemporáneo).
Hoy más que nunca, sobran profesionales, expertos, escuelas, prácticas, libros y frases…
Hasta que no prescindimos de la práctica totalidad de todo eso y abrazamos nuestra propia e intransferible pobreza, no hay realmente nada qué hacer.
Hasta que ese “quedarse con lo puesto” no sucede, no importa lo que hagamos o lo verdadera que sea nuestra práctica, todo será solo una historia conceptual, una búsqueda conceptual…sin consecuencia alguna en nuestra vida real, en nuestra comprensión real.
Porque este es un asunto basado exclusivamente en la comprensión y en el amor. La comprensión hace que vaya creciendo el amor y el amor nos va haciendo comprender. Eso es todo.
Ni experiencias sublimes, ni estados especiales, nos acercarán ni un milímetro a comprender. Ni prácticas, ni métodos nos llevarán jamás a amar.
Esa básica soledad y pobreza de la que he hablado antes, es y ha sido siempre, la única puerta de acceso.
Quisiera terminar esta advertencia con un breve diálogo de Sailor Bob que es definitivo en este tema si uno llega realmente a comprenderlo:
Pregunta:"Por favor ¿puedo preguntarle si considera que un gurú vivo es esencial?
Respuesta:"Cuando naciste ¿Necesitaste que tu madre te dijera:"Ahora eres consciente"?
Cuando te despertaste esta mañana y el mundo apareció ¿Vino algún gurú a decirte:"Ahora estás consciente"? Y al despertar del sueño profundo cuando sabes:"He dormido profunda y felizmente", no implica esto que hubo una consciencia de tu "inconsciencia"?
Ya estás establecido en Eso ( pura consciencia o inteligencia energía). Eso es el gurú, no necesitas otro.
Es Eso lo que ha conducido a ese tal llamado (su nombre) a la llamada búsqueda espiritual y es Eso lo que te ha llevado a una persona o un libro o a lo que te hizo volver a mirar hacia tu propia verdadera naturaleza. Ahora que constatas que hay una pacífica consciencia aquí mismo contigo, ni dentro ni fuera de ti, que no puede ser poseída ni negada, no pongas tu confianza en ninguna cosa exterior, utiliza y aprovecha esas cosas para confirmar y consolidar que TU ERES ESO, en lo que gurú, discípulo y todo lo demás aparecen.
Deja crecer esa confianza y la paz que sobrepasa todo entendimiento siempre estará contigo."
Respuesta:"Cuando naciste ¿Necesitaste que tu madre te dijera:"Ahora eres consciente"?
Cuando te despertaste esta mañana y el mundo apareció ¿Vino algún gurú a decirte:"Ahora estás consciente"? Y al despertar del sueño profundo cuando sabes:"He dormido profunda y felizmente", no implica esto que hubo una consciencia de tu "inconsciencia"?
Ya estás establecido en Eso ( pura consciencia o inteligencia energía). Eso es el gurú, no necesitas otro.
Es Eso lo que ha conducido a ese tal llamado (su nombre) a la llamada búsqueda espiritual y es Eso lo que te ha llevado a una persona o un libro o a lo que te hizo volver a mirar hacia tu propia verdadera naturaleza. Ahora que constatas que hay una pacífica consciencia aquí mismo contigo, ni dentro ni fuera de ti, que no puede ser poseída ni negada, no pongas tu confianza en ninguna cosa exterior, utiliza y aprovecha esas cosas para confirmar y consolidar que TU ERES ESO, en lo que gurú, discípulo y todo lo demás aparecen.
Deja crecer esa confianza y la paz que sobrepasa todo entendimiento siempre estará contigo."
Solo con decir:”soñé” y reflexionar un poco en la verdadera dimensión de decir esto, estás abriendo de par en par las puertas a la comprensión y a la intuición de nuestro ser más profundo, de nuestra real naturaleza o pura consciencia.
Recuerda algún sueño reciente del que puedas decir:”soñé que hacía o me sucedía tal y tal cosa” ...
El sujeto de ese sueño que te atribuyes ¿eras real y completamente tú, tal y como te conoces ahora durante la vigilia?
¿Te comportabas y pensabas completamente igual durante el sueño que lo que sueles hacerlo normalmente durante la vigilia?
¿Puedes identificarte plenamente con el cuerpo, mente y acciones de tu ego durante el sueño?...
¿No es cierto que puedes apreciar que eres notablemente diferente ahora, en la vigilia, al individuo del sueño?
Y sin embargo, también es cierto que no puedes sino sentir una indiscutible y profunda identidad...
No tienes más remedio que aceptar que, esa sombra de tí mismo que actuaba en el sueño, que hacía y pensaba todas esas cosas que tú nunca harías o pensarías… eras también tú, porque a pesar de todas las rarezas y contradicciones, no puedes dejar de sentirla idéntica a tí...Una misma persona contigo...Por eso precisamente, y a pesar de los cambios en el sujeto, puedes decir:"soñé"...
¿Cómo puede ser eso posible?
¿Cómo se resuelve este enigma?
...
Mira bien si esa identidad que sientes, no surge a una profundidad mayor que la de tu persona tanto en el sueño como en la vigilia.
Constata si tras la simple afirmación:”soñé”, no estás involuntariamente haciendo patente una presencia que trasciende y contiene tanto la vigilia como el sueño. Reflexionando y comprendiendo qué significa realmente esa íntima y privada sensación de ”soñé”, puedes alcanzar
una íntima y privada intuición de Eso que abarca tiempo, espacio, mente, materia y todo lo que ahí existe y se manifiesta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)